
El Coronel Blimp nació hace más de setenta años en las páginas del Evening Standard. Su creador, David Low, uno de los dibujantes satíricos más importantes del siglo XX, creó un personaje que pronto se convirtió en un icono de la Gran Bretaña de entreguerras, en el reflejo de lo bueno y de lo malo (el reparto va según las opiniones de cada cual) de un país que se encontraba en un momento crucial para su futuro. Tal fue su importancia en la sociedad británica que el término ‘blimp’ se incluyó en The Oxford Dictionary: 2. Colonel Blimp, character invented by the cartoonist David Low (b. 1891) representing a pompous, obese, elderly figure popularly interpreted as a type of diehard or reactionary. Hence Blimpery or Blimpishness. O lo que es lo mismo, ‘blimp’ representa al pomposo, al tradicionalista y al reaccionario. Después de la Segunda Guerra Mundial, Low fue poco a poco dejando de lado al, en su opinión, cada vez más anticuado coronel.
Seguramente, la decisión de David Law de abandonar a su personaje más famoso y tratar de continuar su carrera como dibujante por otros derroteros fue acertada. Es frecuente que los creadores se sientan celosos o superados por sus personajes cuando éstos son más famosos que ellos mismos. Es cierto también, que la Gran Bretaña de la posguerra, como el resto de Europa, poco tenía que ver con el país en el que “nació” el Coronel Blimp. Ahora bien, nada de lo anterior debería llevarnos a creer que los pomposos, los tradicionalistas y los reaccionarios hubieran pasado a la historia.
Al menos eso creo.